27/12/2009
Estancia en la poblacion de Puerto Madryn y relato de la vuelta a Mar del Plata.
Puerto Madryn es una pequeña ciudad, fundada por la emigración Galesa y foco turístico de la zona. Tiene una importante reserva de fauna salvaje con el espectáculo único y repetido en sus aguas del apareamiento de la ballena franca del sur, podréis encontrar leones marinos, orcas, flamencos…. Con una población de 67000 habitantes (censo provincia del Chubut año 2000) dispone de dos espigones, uno el muelle Almirante STORNI y otro es el muelle Comandante LUIS PIEDRA BUENA, no aptos para veleros, pues tendréis desde el nivel de vuestro barco hasta el suelo del espigón una altura mínima de 5 mts.
Hay un Club Náutico que dispone de boyas de fondeo y actúa como una importante marina seca, los barcos descansan en camas móviles que introducen y sacan del mar con un tractor. Ellos os van a ayudar en todo lo que preciséis, no lo dudéis, son gente encantadora.
De esta ciudad se parte para hacer avistamientos de grandes mamíferos marinos (ballenas, delfines, cachalotes, orcas…) de visitas a loberías, etc. Uno de los socios, Fernando, tiene un espectacular semirrigida de algo más de 40 pies de eslora con la que se dedica a llevar turistas a los avistamientos.
Fernando a estado en España muchísimas veces y durante largos periodos. Existe mucha conexión con nuestro país, familiar y cultural y nosotros, ciertamente, estamos como en casa.
Le falta una imprescindible Marina con pantalanes a esta estupenda población.
Esta mañana nos han indicado desde el “CLUB NAUTICO ATLANTICO SUD” que ya tenemos disponible para cuando queramos una boya de fondeo, de cortesía. El estado de la mar es bueno y decidimos irnos a ella lo antes posible antes de que se gire el tiempo, así que para allá vamos. Nos ayudan dos socios del club a coger las amarras del fondeo y ya estamos en un sitio seguro, con un muerto de varios miles de kilos debajo y dos fuertes amarras…uf!! Que alivio…. Para celebrarlo sacamos la neumática para llegar a tierra, ponemos el motor, lo arrancamos y vamos para allá….La playa está a unos 400 mts. aproximadamente
Puerto Madryn es una bonita ciudad en medio de la Patagonia Argentina, de hecho está en medio de un desierto, llueve muy poco y según nos indican hace casi un año que no llovía cuando llegamos nosotros… Parece ser que debo tener dibujada una diana en la espalda y no me he enterado… arrancamos motor… nos movemos unos 150 mts… de repente aparece una nube espesa, de color negro, negro miedo para entendernos, empieza a soplar un viento fuerte que calculo que llega a unos 20 nudos, el mar se empieza agitar y nos cae una tromba de agua que llega en un momento, hay tanta agua que ya no se si estoy en la neumática o fuera de ella, con el bicho dando saltos por el movimiento del mar y las olas que están creciendo más rápidas que el paro en nuestro país. Embarcando agua como unos desesperados y rezando para que no se nos pare el motor logramos hacer los 200 mts. que quedan hasta la playa, llegamos absolutamente empapados, como una sopa, tenemos que arrastrar con un cabo durante 5 mts. en la arena la semirrigida para que no se la lleve la marea, ya no se si estoy desembarcando o rodando una película de epopeyas lastimosas….Pero no habíamos quedado con que aquí no llovía casi nunca!!? Que hacía casi un año que no llovía!! Mojados como una sopa y sin ropa de recambio, claro, la ropa está en el barco y cualquiera vuelve allá con lo que está cayendo…. Nos secamos por el sistema “calor animal”, es decir, cuando te seques te secas y si no, no.
Llegamos, pasa media hora, para de llover, claro, aquí casi no llueve.
Previamente, por la mañana, me había presentado en Prefectura para cumplimentar mi llegada a la ciudad de Puerto Madryn en barco, me preguntaron que me ocurrió con el intento de fondeo, detallo el problema del garreo y el casi embarrancamiento en la arena, me explican que es un zona mala para fondear, que incluso los grandes pesqueros que se ven fondeados en la bahía, de tanto en tanto se van para atrás por la mala calidad del fondo y tienen que estar pendientes siempre del ancla. Al parecer mucha gente vio ayer nuestra llegada e intento de fondeo, pues muchos nos repitieron la misma pregunta…¿ Qué pasò? ...a falta de cine ya está el Pepe con sus numeritos….
Una visita a estas estupendas playas, nos dan una muestra de lo duro de estas aguas, en las arenas encontramos muchos buques, testigos mudos de embarrancamientos y naufragios, los fotografiamos y filmamos. Me acuerdo del “CHILOE” nuestro vecino de pantalán, en Mar del Plata, un precioso barco de unos 15 mts. de eslora, de un matrimonio francés que bajando para Puerto Madryn, en un fondeo tuvo bastantes problemas, llegando a perder el ancla por el mal agarre (los fondos son muy malos), tuvieron varias roturas más en el barco por causa del mal tiempo y decidieron retornar a Mar del Plata. Ahora están allí, dejarán el barco en Mar del Plata y seguirán hacia Chile pero en coche.
El resto del día lo pasamos visitando la ciudad y conociendo a los socios del club, nuestra llegada estaba anunciada, Rodolfo Fernández, del velero CEIBO, nos esperaba, sabía de nuestra visita a través de un foro náutico argentino y le habían preguntado por nosotros, querían saber que estábamos bien y si necesitábamos algo, nos hicimos una foto juntos para que la enviara al foro - demostrativa de que ya habíamos llegado y que estábamos bien. Los socios nos explican que las ballenas llegan hasta los espigones del muelle, que son pacificas pero “juguetonas” y nos empiezan a explicar anécdotas de cómo se ponen a jugar con los cabos de las boyas de los fondeo donde estamos amarrados…. Esto me hace mirar inquieto y repetidamente a mi barco por si se mueve solo porque alguien juega con el… .También nos enseñan algunos barcos del club (El “TURCA” ) que a la altura de nuestro fondeo fue colisionado por una ballena, abriéndole una importante vía de agua, por suerte estaba bastante cerca de la playa y logro llegar sin hundirse.
Son varios los barcos del club que han tenido “encuentros” físicos con las ballenas.
A esta altura de la historia analizo la situación, nuestro próximo destino es Puerto Deseado, donde también nos espera gente para ayudarnos y efectuar, sobre todo, una reparación en la radio BLU que no nos funciona hace días. Puerto Deseado está en el interior de una Ría, tiene una corriente a la vaciante de 8 Knts. y a la entrante de 5 Knts., hay que saber elegir bien el momento para entrar y salir, o ni entras ni sales. El intervalo entre mareas es de una hora y exige que tu barco tenga un buen motor para poder gobernar dentro de una corriente tan intensa. Después de Puerto Deseado ya no queda nada por decirlo de una manera, todo lo que vamos a encontrar son pequeñas calas o refugios, sin equipamientos, sin posibilidad de conseguir combustible y desde donde vamos a estar refugiados en espera de una meteorología poco adversa para saltar al siguiente tramo, así hasta llegar a Pasaje Drake, que desde Puerto Madryn lo tenemos a unas 700 millas. Luego tendremos casi 500 millas de cruce y estaremos en la Antártida, donde también vamos a precisar de un buen motor en según que sitios.
El motor del barco se nos ha parado en este último tramo en dos o tres ocasiones, si se ha podido arrancar ha sido gracias a los buenos oficios de Toni, casi ya un experto en mecánica. Los filtros los tenemos que cambiar cada 40 horas, no hemos encontrado estos filtros, ni equivalentes, en Mar del Plata, por lo que vamos tirando con lo que hay, limpiándolos y limpiando la zona de los prefiltros. El diesel que metimos en Mar del Plata, de un color limpio y transparente, ahora está oscurecido por la suciedad que suponemos que debe existir en el depósito y que se desató con el famoso diesel que compramos en Salvador de Bahía, el motor parece que no tenga fuerza, cada vez menos fuerza.
Para mi está claro, decido acabar aquí el viaje hasta que solucione el problema, seguir en estas condiciones lo considero una temeridad, no me imagino con un fallo de motor en una de las fuertes corrientes que hay por aquí, considero que no solo estaríamos jugando con nuestras vidas sino con la de los posibles rescatadores a los que tendríamos que acabar acudiendo por no ir en condiciones adecuadas. Se lo explico a Toni, lo entiende perfectamente y estamos ambos de acuerdo en que en estas condiciones no se puede seguir.
Decido aplazar el viaje hasta solucionar el problema, pero ya no va a poder ser este año, pues imprescindiblemente debo estar en Barcelona el día 15 de enero como máximo.
Hablo con el Sr. Malebo sobre este tema, es el presidente del “Club Náutico Atlántico Sur” y ha tenido la gentileza de dedicarme una mañana entera acompañándome con su vehículo a comprar 200 lts. de combustible a la gasolinera de la ciudad y además ha seguido tomándose la molestia de cargarlo en una semirrígida de su propiedad acompañándome al fondeo del barco a descargarlo; la gente que encuentro por aquí es realmente espléndida.
Me sugiere la posibilidad de dejar el barco fuera del agua en Puerto Madryn para las reparaciones, conoce un sitio donde podría ser, en un polígono Industrial a las afueras de Puerto Madryn. Vamos a ver el sitio, allí ya hay un barco reparándose, es él de unos franceses con los que acabo haciendo amistad.
Curiosa historia la de estos franceses.
Partieron del sur de Francia, recorrieron el Mediterráneo, pasaron el Mar Rojo, Somalia, Kenia, Madagascar, Sur África, bajaron por la costa Argentina, llegaron a Puerto Madryn, entraron en una cala… Caleta Sara… altura de la marea de 5 mts., lanzamiento del ancla, fondeo, pequeño garreo del barco que les coloca encima de una piedra…, baja la marea... no notan nada… se van a dormir…
Cuando se despiertan el mar ha bajado cinco metros… y ellos sólo dos, se han quedado encima de la piedra, a tres mts. sobre el nivel del mar! Cuando la marea vuelve a subir, el barco se mueve de un lado otro, golpeándose con las rocas sobre las que se asienta, estas rompen los dos timones, las dos mechas, el eje del motor, el casco está superabollado, no se rompe el casco y hunde al barco porque es de aluminio…
Resultado final: llevan 9 meses intentando arreglar el barco, en el intervalo han ido a Francia, ahora han vuelto a solucionarlo, Malebo les ha conseguido este lugar para dejarlo en seco y les buscará a alguien para que se lo repare de manera que estén en condiciones de volver a navegar con seguridad.
Malebo me enseña este sitio como posibilidad de dejarlo para reparar, hablo con el propietario de la industria, previamente Malebo ya le había anticipado el problema, pido presupuesto, el trabajo consiste en sacar con una grúa que hay que llevar al espigón Almirante STORNI el barco, cargarlo en un camión y llevarlo al terreno, el precio lo considero bueno, la población perfecta, puedo dejar aquí el barco hasta el próximo año que retome el proyecto, con lo que me evito el tener que volver a subir a Mar del Plata y gano tiempo para el próximo año… Sólo hay un problema, que es que tengo que desmontar los dos palos, pues a la salida del espigón, hay un cableado eléctrico que exige que desmontes los palos para que pueda pasar el barco, de lo contrario tropezarías. Me parece excesivo (aunque inevitable) tener que desmontar los dos palos, para, total, limpiar un deposito… así que declino el ofrecimiento y me planteo el tornar a Mar del Plata.
La limpieza del depósito va a ser un problema que aún no se como resolver, el depósito de este barco es la quilla, que además es inaccesible, pues sólo tiene una pequeña tapa de unos 15 cmts. de diámetro donde hay varias conexiones (aforador, salida de diesel, etc.). Encima de él, está el depósito de agua, de acero inoxidable y 350 lts., soldado y encima de este, está el suelo del salón del barco. Opción una: levanto todo el suelo del salón, corto el depósito de agua y lo saco, hago una nueva boca con una radial, limpio y vuelvo a hacer las operaciones contrarias, deposito limpio, pero sigue el problema del acceso en el futuro. Opción dos: el barco afuera, en seco, corto la quilla en un tamaño adecuado para poder trabajar y revisar, una vez acabado el trabajo se vuelve a soldar. Sigo teniendo el problema del acceso en el futuro… Debo estudiar mejor la solución que haga.
El miércoles 15 nos han invitado a una cena que hacen todos los miércoles en el club, es una parrillada con cordero patagónico, una auténtica exquisitez. La cena es muy divertida y cordial, aquí cada uno aporta algo al fuego, luego todo se mezcla y se reparte y la cena está servida. El Club tiene una barbacoa al servicio de los socios, estos traen la comida y la bebida, se lo hacen ellos todo y lo recogen todo al acabar, una forma de organización sencilla y eficaz, además, sin costes para el socio ni para el club. Nosotros hemos invitado a nuestro embajador a la cena.
Traemos al Sr. “Pa amb Tomaquet” el embajador, sin duda, más internacional de Catalunya. Bien acogido y bien devorado.
Los socios traen a su autoridad local mas importante al Sr. “Cordero patagónico”. Bien acogido y bien devorado.
A la una de la madrugada, una vez acabada la cena, cogemos la auxiliar (aquí le llaman el “gomón”) para volver al barco. Es de noche, hay un viento fuerte de algo mas de 20 Knts., el barco está a unos 400 mts. salimos unos mts. para que embarque la menos agua posible. Toni va solo con la ropa interior para no mojar sus pantalones ni jersey, yo mas tapado que un esquimal, no quiero tener frío.
No logramos arrancar el motor después de muchos intentos por lo que nos vemos precisados a remar fuertemente para poder vencer la corriente creada… remamos, remamos, remamos… no hay tu tía… cada vez estamos más alejados del barco y no en dirección a la playa precisamente… la corriente nos lleva contra el muelle donde está el barco de prefectura, donde finalmente y después de gritar un rato, la persona que está de guardia nos ve, nos ve y supongo que alucina, pues encontrarse a algo mas de la una de la madrugada un gomón estampado contra el casco, con un tio en “semipelotas” y otro más tapado que un esquimal, no debe ser muy habitual en el área. No sabemos que decir, suena embarazoso, no es lo que parece… solo se nos ha parado el motor… y él supongo que tampoco sabe que pregunta hacernos, pues a lo mas que llega es a balbucearnos de forma dubitativa que no es una buena noche para salir a dar una vuelta en un gomón….Vuelvo a intentar arrancar el motor, esta vez si arranca, después de haber hecho el numerito del día, le indicamos que nos vamos al barco, que le confirmaremos por el canal 16 de nuestra llegada y así lo hacemos cuando llegamos.
El jueves organizo los trámites de salida de la población en Prefectura, para salir el viernes. El resto del día es de visita a la ciudad, a su museo del mar y de compras de regalos para la familia. Toni, en una tienda y hablando con el propietario, descubre la coincidencia de que este hombre tiene a su mejor amigo en Premia de Dalt viviendo (casualidades!!) se tiran rato hablando y al final nos hace regalos y queda con toni que le entregará a su amigo unos regalos que prepara.
El viernes dia 16, a primera hora de la mañana, con la marea a la vaciante, partimos dirección a Mar del Plata para efectuar reparaciones. Estamos a 500 millas aproximadamente, a rumbo, claro, en realidad serán más por los muchos bordos que tendremos que hacer. Aquí las distancias son enormes, estamos hablando de que para reparar nos vamos a 500 millas, como comparativa es como si dijéramos: “El coche se me ha estropeado en Barcelona, voy a acercarme a Roma para que lo vea el mecánico”.
Nos llaman por el canal 16 varios socios y ahora ya amigos, del club para desearnos buen viaje. Una semirigida a la salida del golfo, 35 millas más adelante, también se nos acerca a saludarnos y a desearnos buen viaje. De la prefectura nos llaman para preguntarnos si estamos bien, si deseamos que comuniquen con alguien en Mar del Plata para indicarles que vamos y para desearnos buen viaje, realmente gente encantadora donde la hayaa.
Ya es de noche, hemos salido de la bahía (35 millas) y tengo la primera parada del motor de este largo viaje, en una zona en la que existen fuertes corrientes según la carta y aguas muy turbulentas, logro arrancarlo manchando con fuerza el purgador, me inquieta esto y me hace dudar si volver a Puerto Madryn aunque tenga que sacar los dos palos, tengo por medio 6 días de navegación con un circuito del motor contaminado por la suciedad… y un mar y viento en contra.
No es la época adecuada del año para volver a Mar del Plata, las corrientes están en contra, el viento es del norte, también en contra, nuestra velocidad da risa o quizás debería decir provoca llanto. No superamos los 3 Knts. a motor y vela y eso que en este momento el viento en contra no supera los 8 Knts. La media de las singladuras diárias no supera las 75 millas, lastimoso.
Durante el día siguiente a la salida, en una de las comunicaciones con Prefectura, les indico que el motor va fallando a veces, a partir de ahí nos hacen un control exhaustivo de la ruta, cada 4 horas comunicamos por radio, damos la posición rumbo y velocidad, así como el estado de la tripulación.
Entramos en una zona de fuerte niebla, no se ve nada a 50 mts. En la comunicación con prefectura indicamos la niebla existente, minutos después oimos por el canal 16 como prefectura notifica a los buques que están en la zona “Precaución por estar el velero TURBULENTO en un área de fuerte niebla y con problemas de motor, se ruega precaución”, este aviso se repetirá varias veces durante el día y el viaje.
Hoy no hemos logrado contactar con prefectura, nuestra BLU está averiada y la VHF sólo tiene un alcance de 25 millas. Nos llaman por el canal 16, el buque “ESTELA ERRANTE”, nos indica que ha recibido el encargo de prefectura de averiguar nuestra situación, rumbo y velocidad, así como el estado de la tripulación, actúa como puente, se ofrece para lo que necesitemos, si queremos diesel nos lo puede proporcionar, le explico que llevamos 600 lts. de diesel, que el problema es la suciedad provocada en el circuito por un diesel contaminado, hablamos un rato por radio y resulta mas entretenida la mañana.
Llevamos 3 días, 3 monótonos días en los que la velocidad nunca supera los 3 Knts.
Nos llega un aviso de mala mar, se espera un viento del Norte de entre 30 y 40 Knts.
Envergo una trinqueta en el segundo stay. Cuando llega la tormenta vamos con 3 rizos y una trinqueta, y la verdad es que tenemos una navegación bastante cómoda, dentro de lo que cabe, aunque la velocidad sigue siendo lastimosa.
Quiero hacer una aclaración en este punto para ayudar a entender lo complicado de este mar. En este mar hay muy poco fondo, a 60 millas de la costa, nos encontramos con una profundidades de no mas de 60 o 70 mts., que pasa con esto?.... Pues simplemente, a poco viento que se levante, el mar se siente comprimido entre la poca profundidad por abajo y el viento por encima, que lo va cargando de energía cinética que no puede absorber, transformando toda esta energía en unas altas olas a las que no estamos acostumbrados a ver con tan poco viento, con vientos de 20 Knts. aquí se forman olas de 3 y 4 mts. de altura, que además, crean rápidamente una corriente en la dirección del viento y que al romper contra tu proa, frenan tu barco constantemente.
Total 20 Knts. de viento del norte quieren decir que: Primero, tienes 20 Knts. de viento en contra, por la proa.
Segundo tienes olas de 3 y 4 mts. por la proa que te rompen cualquier avance.
Y tercero que se ha creado probablemente una corriente en tu contra de 0,5 a 1,5 Knts…
Relájate y disfruta.
Sólo tienes que flexionar la cadera, dilatar el esfínter y el resto viene sólo… ves… es fácil tonto… y casi no duele….
El resultado de esto es que tu avance es muy lento y con bordos constantes y aunque apoyes con el motor la velocidad es lastimosa, nosotros cuando lográbamos alcanzar los 3 Knts. nos poníamos contentos, con cinco de velocidad ya buscábamos alguna botella para descorchar.
Por contra, cuando se va el viento, curiosamente, casi al mismo tiempo, el mar se queda casi plano y las corrientes nuevas han desaparecido.
Es mala época para subir hacia Mar del Plata, la época buena empieza en Marzo, pero, obviamente, yo no puedo esperarme a marzo. Casi todo el viaje el viento ha sido del norte.
Cada día se para o hace amago de pararse el motor 3 o 4 veces, ya no tenemos filtros para cambiar, habrá que rezar para llegar como se pueda.
La cuarta noche tenemos vientos superiores a los 25 Knts. con ráfagas de 34, noche movida, saltos, rizos, matafiones, mojaduras… lo rutinario vamos….
Quinto día, nos dicen que por fin mañana tendremos vientos del sur, favorables, podremos ir más rápidos. Se rasga el génova hacia la mitad de la vela, cualquiera lo saca ahora con 20 Knts. y se pone a coser, lo enrollamos hasta la mitad, por la parte sana.
Total, motor “chungo”, vela rasgada, vientos en contra. Ya se que pedir en reyes, que me cambien de pesadilla.
Seguimos contactando periódicamente con prefectura o directamente o a través de pesqueros. Hoy hemos logrado conectar con Miguel Urbieta, nuestro amigo radioaficionado argentino, a través de la frecuencia 5800, pero ha sido el único día, la radio va realmente mal.
Sexto día, estamos a 35 millas de Mar del Plata, por fin vienen los vientos favorables del sur, entre 20 y 25 Knts. de viento, nos dan una cómoda velocidad de algo mas de 5 knts.
Cae un tornillo a cubierta, estupor, de donde ha salido el tornillo? Que es lo que va a desatarse ahora?, encojo instintivamente la cabeza dentro del cuello esperando ver salir un cabo disparado de un momento a otro o la botavara recorriendo la cubierta o yo que se que… no pasa nada, pero la sensación de inquietud está.
Motor hace amago de pararse… le doy mas gas y sigue……
La génova va hasta la mitad por la rasgadura…… la mesana no está puesta, no la quiero forzar, aun estamos con el stay de respeto desde que se rompió en Florianapolis…
En el barco se empiezan a notar las 8000 millas de estos 90 días de navegación, los materiales empiezan a fallar, todo está más flojo, desgastado, inseguro, es preciso revisarlo y ajustarlo todo de nuevo.
Vemos la entrada del espigón de Mar del Plata, ahora el viento del sur que nos ha sido favorable durante 5 horas en todo el viaje, nos es desfavorable, pues hemos de entrar en el puerto en dirección Norte-Sur, con lo que volvemos a tener el viento en contra para variar.
Velas recogidas, olas que nos tiran hacia la costa, corriente generada que nos empuja también a la costa, el motor que no se si va a fallar, comunico con Prefectura y les indico que voy a entrar, saben que vamos con fallo de motor y nos dijeron que avisáramos en la entrada para confirmar si podíamos entrar o no por si había algún buque operando y no podíamos controlar nuestro rumbo. No hay ningún buque, nos autorizan a entrar. Entro lento, despacio, con miedo al paro, el motor es de los “inteligentes” de última generación, sabe siempre cuando ha de pararse para hacer el máximo daño posible y ese sitio acostumbra a ser la bocana de los puertos. Miro instintivamente a ambos lados del rompeolas, quiero ver que sitio es menos desfavorable para estrellarme en caso de fallo del motor… Paso la rada, llamo al Yacht Club por el canal 71, nos responde Clara, nuestra amiga de Mar del Plata que ya nos ha organizado el amarre, Rodolfo su marido avisa al Yacht que no responde por radio, del Yacht sale una embarcación por si se nos para el motor, nos acompañan al amarre, el motor no se para.
Amarramos, es 24 de diciembre, nochebuena, nos abrazamos, hemos llegado.