Agradable estancia en Mar del Plata, navegación con calma chicha y con mala mar y llegada final a la población de Puerto Madryn, meca de los avistamientos de ballenas.
Estancia en la ciudad, y viaje a Puerto Madryn , casi 500 millas
Como os decía en la anterior crónica, tuvimos la gran suerte de conocer a Rodolfo Mena y Clara Rodríguez de Mena en Mar del Plata, ellos nos acompañaron en la ciudad durante la semana que estuvimos en ella, pudimos efectuar las compras de algunos de los equipamientos que aún nos faltaban y repuestos de materiales deteriorados, además de alimentos frescos. Nos venían a buscar en su coche y dedicaban su tiempo a enseñarnos los sitios.
Compramos 25 mts. mas de cadena del 10, para que el ancla de fondeo nos llegara a 80 mts., intentamos localizar un cable de acero para el stay de la mesana que llevamos de respeto, peros sin éxito, había que pedirlo a Buenos Aires y no disponíamos de tanto tiempo, así que seguimos con el stay de respeto. Compra de Diesel, 500 lts. el método es curioso, en la marina no tienen combustible, con lo que siempre se va a una gasolinera cercana donde se encarga y con un pequeño camión y una bomba te lo traen al barco. Nos aseguramos que esta vez el Diesel estuviera bien, pues aún seguimos arrastrando las consecuencias del Diesel de Salvador, cada 50 horas de motor hemos de cambiar los prefiltros y confiar en que no se nos pare el motor, algo que nos da una cierta desazón, por no utilizar la palabra inseguridad. Habría que limpiar el depósito, pero no hay tiempo ni medios. El depósito del barco es la quilla y es inaccesible, se diseñó hace 20 años, al ingeniero le parecería una idea fantástica, pero ha impedido el mantenimiento futuro. Para poder limpiar el depósito habría que sacar fuera del agua el barco, cortar un trozo amplio de la quilla, de manera que permita trabajar y ver el trabajo, limpiarlo y volver a soldar la pieza cortada, lo cual aquí, ahora y con el tiempo en contra ( el 15 de enero debo estar en Barcelona imprescindiblemente) es una actuación que ni me planteo. Seguiremos cambiando filtros, aunque por aquí es difícil encontrar del modelo que necesitamos y se han acabado los repuestos ( nos queda uno).
Probamos el equipamiento que llevamos y que a partir de ahora tendremos que usar. Ponemos en el agua la auxiliar que utilizaremos en los desplazamientos en los fondeos, probamos el motor, cuesta de arrancar, hace mucho que no arranca, lo desmontamos, revisamos, limpiamos y quemamos la bujía, nos desesperamos, nos cagamos en “too” y al final arranca.
Cogemos el generador eléctrico, lo mismo, este no había arrancado nunca, ponemos aceite en el cárter, desmontamos la bujía, relimpiamos, nos cagamos en “too” y al final no arranca, acabamos pasando de el…( mejor dicho, el pasa de nosotros) confiemos en no tener que utilizarlo….
Nuevo cambio de prefiltros y filtros del combustible, limpieza de los recipientes, cambiamos el aceite al motor, revisamos el agua, comprobamos niveles, arranca bien el motor…a ver cuanto le dura….
Revisamos la calefacción…mal…muy mal…por la salida de humos ha entrado agua, ha creado un sifón lleno de agua a la misma salida casi del pasacascos por lo cual los humos no pueden salir afuera y salen por las juntas con bridas del tubo spiroflex que han colocado como salida de humos.
“Chupito” monóxido de carbono a la salud del calefactor y a dormir a tope… guay.
Rectifico la instalación, anulo el conducto que han puesto y lo substituyo por otro antiguo de un generador a diesel que había antes. La calefacción ya funciona perfectamente.
Muchos mediodías almorzamos con Rodolfo y Clara en el Centro Naval, un sitio estupendo, con un restaurante con una muy buena comida y un servicio realmente competente y simpático. También salimos a cenar a la ciudad, al “Pampita”, un buen restaurante de comidas argentinas, visitando la última noche una cervecería en la que hacían degustaciones de 7 tipos de cervezas ( pequeños vasitos de 65 ml) y que tiene una interesante carta de comidas a lo “Frankfurt”
El viernes asistimos a una fiesta de aniversario del Club Náutico Centro Naval, cumplía los 20 años de existencia. Es un club náutico apoyado por la armada argentina, en la que hay civiles y militares, fue una cena tipo pica-pica con baile, en la que lo mejor de ella fue la mucha gente interesante que conocimos y el apoyo que daban a nuestro viaje. Conocimos a un capitán de submarinos, que nos dio datos para la comunicación con la armada argentina en caso de problemas, a un capitán de un buque científico que actúa en la zona del canal de Lemaire y al que pedimos información de navegación, nos hizo gracia el comentario de que a el a veces se le hace pequeño su barco ( 70 mts. de eslora) en aquella zona, que con uno de 12 mts. no se lo quiere imaginar. También conocemos a gente regatista del club con los que hicimos muy buenas migas y con los que quedamos posteriormente, agradable gente, agradable ambiente.
Voy a pagar al club la estancia de los siete días, no me cobran nada, lo consideran como una estancia de cortesía. .
Día 7.12 , salida del puerto del Mar del Plata rumbo a Puerto Madryn, casi 500 millas mas a recorrer, la meteo no es mala, pero son 6 días seguidos de navegación lo que nos espera, sin puertos intermedios donde refugiarse, así que allá vamos.
A las 12 del mediodía nos llama por el canal 16 la Prefectura Naval de Argentina, para confirmar que hemos iniciado el viaje, nos indican que les llamemos cada día a las 10 y a las 22 h para reportar nuestra situación y si tenemos algún problema, en caso de que no podamos comunicarnos con ellos que contactemos con cualquier pesquero y ellos les pasarán el parte de nuestra situación a ellos, así quedamos.
El mar en Argentina es una mar “bravo” como dicen ellos, un mar complicado y la Prefectura Naval tiene como costumbre efectuar un seguimiento por radio a las embarcaciones, de manera que en caso de problemas siempre tienen una última situación de tu embarcación, no llamar en dos días seguidos puede implicar automáticamente una movilización para la búsqueda de tu embarcación por mar primero, en colaboración con los pesqueros que se mueven por la zona, y por aire después, el mar aquí es serio y toda precaución es poca.
Dia 8.12, El viento no sobrepasa los 7 Knts., aprovecho y envio SMS al equipo de tierra para que me informen sobre la meteo, a ver si coincidimos con lo que tenemos cada uno. A las 10 no consigo contactar con la Prefectura, pero si con un pesquero al que le doy mis datos de situación, velocidad y rumbo, hablo un rato con el pescador, nos pregunta de donde somos y a donde vamos, se ríe mucho, le hace gracia esto de que con un barco tan pequeño vayamos de Barcelona a la Antártida.. Más tarde me vuelve a contactar para confirmarme que Prefectura ya ha recibido mis datos.
Dia abúlico, con poco viento y de aleta, lo cual me alegra, pues por aquí los días “no abúlicos” acostumbran a ser días movidos en demasía…
A las 17 horas cruzamos la latitud 40, los “40 RUGIENTES”…huy que miedo……
Para celebrarlo nos hacemos una ensalada de col y abrimos una lata de lentejas…
Si, ya se, celebración “manguis” pero es lo que hay en un barco…que esperabas? Un Don Perignon?…que estamos hablando del “TURBULENTO”!!
Dia 9.12. Me comunico con Prefectura a través de un buque cisterna, le paso los datos de navegación.
Mañana de espesa niebla que poco a poco va diluyéndose, el radar encendido constantemente y la atención puesta en la proa.
De repente empiezan a aparecer delfines y aves, los hay a cientos, las aves van volando o posándose en el agua, llega un punto que da hasta miedo de ver la ingente cantidad de pájaros que hay, nos recuerda la película de Hitchock, no se si esconderme o esconderme, al final opto por esconderme. Al mismo tiempo hay centenares de delfines desfilando, saltando, haciendo piruetas, la imagen es espectacular, dura unas 3 horas y la filmo. Días después, explicando el fenómeno en el club Náutico de Puerto Madryn, un socio me comentó que en esta fecha hay migraciones masivas en una dirección concreta, pues es época de desove de la anchoa, y los animales lo saben, el océano se llena de huevas y de cardúmenes que son un alimento altamente goloso y nutritivo para los delfines, aves y todo tipo de depredadores…el banquete se olía en el aire y la excitación de los animales era visible.
El motor nos ha fallado en dos ocasiones, se ha parado y ha costado de arrancar. Los filtros están a tope de sucios de nuevo.
Día 10.12. Organizamos una fiesta a bordo, de estas espontáneas, imprevistas, que salen muy animadas. Empezó Toni en su guardia, degustando un exquisito granizado, de agua y hielo, no era muy grande el granizo, pero eso si, interesante. Duró poco, para no empacharnos. Para que no pasáramos calor y como medida preventiva, alguien accionó el ventilador, nada mejor que después de una buena lluvia y una buena granizada un poquito de fresquito reparador….reparador? alguien debería haber reparado el ventilador primero, el viento subía, yo busqué el interruptor, pero no encontré nada que se asemejara, así que tuve que aceptar lo que había…vientos de 20 a 38 Knts., por proa, claro. Por causa del viento de proa el barco cejó en su andar, una fiesta que se precie no debe ser en un vehículo móvil. Así mismo, una fiesta que se precie no puede carecer de espumoso y ahí estaba el espumoso!! . Nuestro espumoso, abundante, frío, como mandan los cánones, entrando por la proa e inundando el barco con su alegría! Espumoso frío para todos!, un sabor un poco fuerte, algo salobre quizás para mi gusto. Parecía una fiesta de la espuma, pero sin “titis”, sólo con dos tíos feos, podía parecer aburrido, pero no, el baile sincopado que te transmitían los movimientos violentos del barco te daban mucha marcha, agárrate aquí, agárrate allá, sácame el winche de la boca…. gracias.
No paramos de degustar el espumoso, degustamos todo lo que llegó, hasta demasiado quizás…con lo que puede llegar a marear esto!. La excitación era tal que no pensamos ni en la comida, vamos que no comimos en todo el día, de hecho ni comimos ni dormimos presos de la excitación. Las olas también se enteraron de la fiesta, pues todas venían e insistían en subir a nuestro barco, lo teníamos ya lleno de olas, no sabíamos que hacer con tantas, pero poco a poco se fueron retirando. Una buena iluminación no podía faltar, nos la proporcionó un espectáculo fantasmagórico, que yo, no había visto nunca… enormes olas rompiendo el mar, creando una espuma fosforescente, todo el mar era fosforescente, no sólo la estela del barco, todo el mar!.La explicación también nos la dieron en Puerto Madryn, hay veces que hay desplazamientos de Nocticulas que son unos escifozoos fosforescentes, y en ese momento estaban por esa labor. Con el temporal que había y los espumarajos fosforescentes se creaba una especial iluminación de fondo para nuestra “fiesta”.
Este mar tiene mucha vida, es un caldo de cultivo que en un momento u otro pasará a ser alimento de alguien.
Naturalmente se creó una corriente, en contra por supuesto, que hizo que creáramos involuntariamente una coreografía, pasos de baile acompasados, bailábamos el “caza-amoya caza- amoya”, arriba-abajo arriba-abajo , cambiando constantemente de bordos en una baile de locura por el intento de recuperar el control del buque, acabando derrengados, llenos de espumoso en nuestros cuerpos y con nuestra mente sobresaturada de sensaciones.
Ultra mega-chachi piruli, Luis Antonio-Borja.
Dia 11.12. Cansados, agotados, hambrientos, empapados, con sueño y pensando en la hipoteca ( puede ser peor? ) nos amanece el día entrando en la bahía de Puerto Madryn. En 35 millas entraremos en puerto.
Reportamos a la prefectura, les indicamos que llegaremos sobre las 14 horas, ellos hablan con el club náutico para indicar nuestra llegada y procurar amarre.
Llegamos y como siempre que vas a amarrar, sube el viento, sube hasta 38 Knts. , en el canal 16 la prefectura da un aviso indicando que se pase al canal 14 para una información meteorológica: En ese canal la prefectura informa que el puerto se cierra por los fuertes vientos, se prohíbe el amarre en el espigón comercial, y en el otro que está deshabilitado…esto es la leche.
El club náutico nos indica que no nos puede dar boya de amarre por causa del viento ( no hay pantalanes, solo boyas) y nos recomiendan ir a fondear al sur del espigón pequeño. Las olas son grandes, el viento importante, nos situamos al sur del espigón pequeño, tiramos el ancla ( una ancla Danfor de 35 kgs.) tiramos 50 mts. de cadena en un fondo de 6 mts…no, 4 mts…no, 3mts…no, 2 mts…no, 1,40 mts…?. El barco ha ido retrocediendo, acercándose a la playa, el ancla no ha agarrado, se traba y no la podemos subir, el disyuntor eléctrico salta por el esfuerzo requerido, el barco se esta yendo a la arena, nos quedan 15 mts. y las olas son rompientes….con fuerza. Doy gas a tope, el barco sale disparado hacia delante, los 102 cv se han de notar o eso espero, confío en que no se pare esta vez, si para, ya podemos olvidarnos, embarrancamos seguro…gas a fondo, la cadena arrastrándola, nos alejamos de la costa, salto a la proa corriendo, Toni pasa a la rueda, empiezo a tirar de la cadena par subirla a mano…imposible!! Si insisto perderé los dedos cortados por la cadena, suelto esta rápidamente, espero que la proa se hunda en el agua por causa de las olas, cada vez que se hunde dispongo de dos o tres segundos para coger la cadena que pierde presión al perder altura con respecto al fondo, tirar de ella hacia arriba y zafarla de donde estaba cogida es casi misión imposible pero acabo colocándola en posición de que el molinete pueda actuar, activo el disyuntor, empiezo a subir esta con pequeños golpes de interruptor, llega un momento que se encarrila sola y va subiendo. Recupero la rueda, llamo a prefectura indicando que no podemos fondear, que no tenemos agarre, pido permiso para amarrarme al espigón deshabilitado ( 5 mts. de altura sobre el nivel del mar, aproximadamente) de prefectura me indican que tienen que consultarlo y que me dirán algo…a los diez minutos me indican que estoy autorizado…voy para allá y Toni me dice que estoy loco si intento amarrar allí, estamos en una situación muy estresante, un garreo, casi un embarrancamiento, mar fuerte con olas rompientes, viento superior a 30 Knts. no hay boya de amarre, no hay puerto…..ni siquiera se todavía como podemos tirar una amarra a un muelle deshabilitado, sin gente, sin barcos y que está a cinco mts. por encima de nuestras cabezas y que puede hacernos romper los palos si nos colamos entre sus pilares….
Doy una primera vuelta para ojear el terreno, me acerco con mucha precaución para evitar que el mar me tire contra los pontones, observo que hay un barco de Prefectura amarrado, de una eslora aproximada de 60 mts. y en el que están abarloados dos barcos de los prácticos, pasamos cerca de ellos, se asoma uno de los prácticos, le preguntamos a gritos para hacernos oír a pesar del viento si nos podemos abarloar, nos responde sacando una amarra gruesa, no puedo acercarme mas desde este ángulo salvo que quiera embestirle, le paso de largo dando una vuelta con lo que voy directo a un orinque que señala no se que, lo esquivo en el ultimo momento, sólo me falta que se me coja un cabo a la hélice justamente ahora…doy la vuelta, gritos, nervios, nos acercamos de nuevo dando una vuelta, no puedo entrar en un ángulo sin conflicto con el orinque y sin embestir al barco, vuelvo a dar una vuelta, la tercera, por fin logró enfilar a pesar de las fuertes olas, me acerco, lanzamos rápidamente amarras, cazamos a la velocidad del rayo, de momento que se sujete, Luego ya lo mejoraremos…Por fin estamos amarrados!!. Abarloados a un barco de un práctico, que está abarloado a un barco de rescate, que está abarloado a un barco de prefectura de 60 mts. y que nos da resguardo a los mas pequeños…..uf!! por fin….podremos dormir en las mas de 24 horas que llevamos bailando…
Hacemos amistad con lo prácticos, quedamos para cenar por la noche con ellos en su barco, nos invitarán a cordero patagónico. Bajo a tierra, voy al club náutico a hacer mi presentación, me indican que mañana el tiempo será bueno y nos podrán dar una boya de cortesía para fondear, comemos y pasamos la tarde en el bar del club, tienen WI FI, por lo que aprovechamos para consultar y responder correos, Nos permiten utilizar las instalaciones, nos damos una superplacentera ducha con agua caliente. Conozco a varios socios y pasamos una tarde muy animada de plática, tanto que se me pasa la hora de la cena, por lo que acabo yendo corriendo al barco a cenar con los prácticos. Toni esta hecho polvo, lleva un fuerte remojón encima, está con fiebre y estresado, con lo que se ido a dormir directamente a media tarde. Yo llevo algunas latas a los vecinos del barco, una botella de vino y otra de Whisky y pasamos una velada muy agradable, noche de charla, de cena exquisita con carne de cordero de la Patagonia (es una pasada de bueno), vasitos de vino, copitas de whisky y la ventaja es que el barco está al lado para irme a dormir sin necesidad de soplar en ningún control……Esta noche descansaré profundamente, acumulo cansancio, me tomo tranquilizantes para dormir en forma de medio litro de vino, cordero patagónico y dos copazos de whisky (prescripción médica) y duermo de un tirón.


